https://www.youtube.com/watch?v=wCqwqQelkHI

Hijos de Favela Cantagalo

en Rio de Janeiro

Madrid y Río de Janeiro se conectan a través de Lucía, una madrileña que da clases como voluntaria en la institución Solar Menhinos de Luz. Niños y adolescentes pasan sus horas en este centro, estudiando, disfrutando y a la vez, evitando unas calles sin futuro. Son hijos de favela.

Ni ropa. Ni medicamentos, ni comida. Carlos nos habla de una sauna. Sorprendidos, entendemos que una clase de matemáticas a 40 grados no puede sumar positivo.

Hecho. Compramos dos ventiladores para dos aulas en la tienda que nos recomiendan y los llevamos a la escuela.
Cuando los niños entienden qué les traemos saltan de alegría, nos abrazan y sonríen. Y sonreímos.

Los momentos de felicidad no son una utopía, ni dependen de grandes fortunas.
El viaje feliz.

Pilar Puig

Leave a Reply